Literatura en los tres niveles educativos: Secundaria
La enseñanza de la literatura se ha revelado como uno de los puntos más sensibles a la relación entre expectativas educativas y cambios sociales, y entre avances teóricos y prácticas educativas. Efectivamente, la situación de la literatura en el campo de la representación social, de sus valores e ideología, así como su participación en la forma de institucionalizarse la cultura a través de la construcción de un imaginario colectivo, tienen como consecuencia que los cambios producidos en los mecanismos de producción cultural y de cohesión social se traduzcan inmediatamente en la visión social de la función de la literatura en la educación y, por lo tanto, en la definición de objetivos docentes y en las prácticas en el aula.
En este sentido, cabe señalar que la constitución de una sociedad altamente alfabetizada y progresivamente escolarizada en todos los sectores sociales y hasta edades más tardías ha conllevado forzosamente un cambio vertiginoso en la enseñanza de la literatura, ya que ésta se ha visto desposeída de su identificación secular con el acceso a la lengua escrita y se ha visto obligada a redefinir la competencia literaria exigible a todos los ciudadanos y ciudadanas.
Por otra parte, la evolución de las sociedades postindustriales hacia formas cada vez más complejas de trabajo basado en la capacidad de operar simbólicamente ha venido acompañada de un interés central por el conocimiento del lenguaje. Así, la reflexión sobre el lenguaje en sus múltiples funciones y desde las más variadas perspectivas han caracterizado el pensamiento teórico de nuestro siglo. Los cambios producidos en los parámetros de las disciplinas interesadas en el fenómeno literario han causado un impacto evidente en el modo de concebir su enseñanza y en los instrumentos ensayados para hacerlo.
Fuente: https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/la-evolucion-de-la-ensenanza-literaria/html/fd44e955-2086-4bd1-8e6b-f0c144443564_10.html#I_0_
Específicamente, estas múltiples maneras de ver lo literario han evidenciado en la experiencia docente un abanico de posibilidades al interior de los mismos centros educativos, cuyas prácticas se transforman radicalmente de un grado a otro, de un curso al siguiente, de un profesor a otro.
Tanto así, que se ha convertido en lugar común caracterizar prácticas muy desiguales en los dos extremos de la Educación Básica: un momento inicial de acercamiento significativo a la literatura a través del juego y en el reconocimiento de sus aperturas a la imaginación y la creatividad; y un momento final constituido más por estudios de historia de la literatura y lecturas más orientadas a la realización de controles y ponderación de calificaciones que a su abordaje discursivo, estableciendo relaciones con la vida de sus lector.
El docente actual se debate entre un entorno adverso para la enseñanza de la literatura, la lectura y la escritura.
En la mayoría de las instituciones educativas los espacios como las bibliotecas se encuentran relegados o son considerados de una importancia menor ante las salas de sistemas u otros espacios propios de colegios técnicos, la intensidad horaria de la asignatura también se ve disminuido según el enfoque de las instituciones.
Es este paradigma en la enseñanza de la literatura el que se debe cambiar por una contextualización cultural de la literatura, ya que en la vida real, la literatura tiene funciones específicas siempre en relación con la construcción de mundos, con la expresión de ideas, con la carga de sentimientos y la expresión de emociones, sumado a la adquisición de conceptos culturales, políticos, religiosos, filosóficos y formativos.
Entonces se recomienda la práctica de la lectura compartida inicialmente con niños y adolescentes para ver como progresan en la interpretación, y a partir de los resultados observados, empezar a dedicar más tiempo a la lectura completa de obras, aumentando la conexión entre lectura y escritura y dejando ver el material de lectura como algo neutro denominado “texto”, para aceptar que la clase de libros leídos determinan el tipo de lector que se forma.
La mediación del docente a través de su didáctica, deberá fomentar los hábitos compartidos de lectura en familia, garantizar su sólida formación profesional y extender las rutinas de construcción compartida y de relación entre lectura y escritura en las actividades escolares y de fomento lector.
Fuente: https://grupogeard.com/co/blog/concursos-docentes/enfocar-ensenanza-literatura-educacion-secundaria/
La iniciación al texto literario como manifestación de la funcionalidad de la lengua es una de las claves didácticas que ha de propiciar el aprovechamiendo y dinamización de actividades didácticas desde el texto: como Motivación inicial, y permanente; como Identificación, en la que tiene cabida la profundización de la historiografía acorde su análisis con el nivel de enseñanza; y como Reflexión («Análisis y reflexión de la propia lengua») para el desarrollo de la competencia comunicativa.Fuente: https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/126291.pdf


Que interesante contenido, sigue así. :D
ResponderEliminarLa lectura juega rol muy importante en camino del aprendizaje, interesante contenido.
ResponderEliminarMe gusta como se abarca la importancia de la literaura en los 3 niveles educativos.
ResponderEliminarexcelente lectura
ResponderEliminarImportante reflexión sobre la enseñanza de la literatura y el papel que tiene este dentro de la formación del estudiante y progreso social.
ResponderEliminarinteresting but a lot of text 😅
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