Desarrollo saludable desde la atención, el afecto y apoyo durante la niñez y adolescencia
Desarrollo saludable desde la atención, el afecto y apoyo durante la niñez y adolescencia
El desarrollo personal y social del ser humano es esencial para su formación; iniciándose sobre la base de relaciones seguras y afectivas en el hogar, donde se desarrolla un vínculo de apego seguro y positivo clave para el desarrollo emocional sano y autoestima. Posteriormente, para nuestra formación también es necesario el conocimiento y valoración de uno mismo y los demás, autorregulación de las emociones y participación en los cuidados personales. (Minedu)
Entonces ¿Cómo se puede contribuir en el desarrollo personal y social desde la primera infancia hasta la adolescencia? No se preocupe querido padre de familia, porque a continuación, se brindarán algunos consejos recomendados por el neuropsicólogo y doctor en Psicología de la Salud, Álvaro Bilbao:
Nivel Inicial
Ocúpate de sus necesidades básicas como alimentarlo, bañarlo y vestirlo, pues construye una relación de confianza y seguridad hacia los padres, creando en el niño una imagen de cómo es el mundo que los rodea.
Crea un entorno seguro con rutinas flexibles y adaptables al cambio. Seguir horarios más o menos estables para acostarlo, alimentarlo o bañarlo, permitirán crecer en un ambiente tranquilo y seguro.
Sigue buscando el contacto físico atendiendo sus necesidades básicas, jugando con ellos, compartiendo gratos momentos, abrázalo y ayúdalo en sus actividades, pues, además de generar una fuerte relación a futuro, genera un vínculo de confianza y seguridad en ellos.
Nivel Primaria
Hazlo sentir una persona valiosa valorando su esfuerzo, incluyéndolo en tus planes, abrazándolo y mirándole a los ojos con amor, ofrécele mensajes positivos como "¿ves que podías hacerlo?" o "has sido muy valiente"... Pequeñas pero significativas acciones que construyen el desarrollo personal de tu pequeño.
Crea conversaciones recíproca y equitativas cuando compartas con ellos experiencias o anécdotas de tu día a día como "Hoy he visto un lindo gatito" e introdúcete en su mundo (por ejemplo, sus dibujos favoritos), pues ello permitirá que tu hijo disfrutes de conversar contigo, se abra a tí y te comparta sus experiencias, inquietudes e ilusiones.
La construcción del autoestima de afuera hacia dentro, donde el reconocimiento (o desaprobación) y el afecto (o las carencias a nivel afectivo) son las bases del autoestima . Así pues, si el niño crece en un ambiente de carencias afectivas y en donde a menudo se le señala aquello que no hace bien (por ejemplo: “hubiera sido mejor así” o “podrías haber sacado un 20”) mostrará dependencia emocional, inseguridades, evitará pones los límites con los demás por temor al abandono, entre otros (Congost, 2021). Por ello, es importante fomentar entornos seguros, dar afecto, hacerlo sentir una persona valiosa y ocuparse de sus necesidades básicas para la construcción de una buena autoestima.
La adolescencia es una etapa donde se experimentan diversos cambios físicos, emocionales y sociales, pudiendo ocasionar preocupación y ansiedad en ellos, así también, muchas veces los padres no saben cómo actuar o responder ante los cambios que presenta el adolescente, siendo imprescindible que ellos aprendan a tomar conciencia de sí mismo, a autogestionarse personalmente y ser conscientes de la toma de decisiones. Un modelo que permite ello, es el Modelo de aprendizaje social y emocional de CASEL, este modelo se compone de cinco elementos, a continuación se pasa a detallar (SENAJU):
Autocontrol: es aprender a regular las emociones, pensamientos y comportamientos de manera efectiva en diferentes momentos. Saber manejar el estrés, tener disciplina y motivación personal.
Conciencia de sí mismo: conocer y aceptar nuestras virtudes y defectos, reconocer nuestras emociones y pensamientos teniendo conciencia de cómo influyen en los demás y en uno mismo.
Conciencia social: el respeto y empatía permitirá entender y apreciar la diversidad social.
Habilidades relacionales: es la construcción de relaciones sanas y seguras, donde las conversaciones sean recíprocas y gratificantes, prevaleciendo el respeto ante todo.
Toma de decisiones responsables: analizando el problema y evaluando sus posibles soluciones para tomar una decisión meditada y ser consecuentes de nuestros actos.
Finalmente, se puede encontrar múltiples formas de desarrollar la parte psicosocial del niño y adolescente, lo cual les permitirá la consolidación de su desarrollo personal y social a lo largo de toda la vida. Así pues, si todo inicia en el hogar, busquemos fomentar un espacio de seguridad y confianza, brindando atención y afecto desde los primeros años de vida. La siguiente etapa, una de las más increíbles pero complicadas a la vez, la adolescencia, que, con el modelo de aprendizaje social y emocional que plantea la asociación CASEL, permite al adolescente una mejor transición a la adultez, y aprender a manejar los cambios emocionales, sociales y cognitivos que ocurren en este periodo. De manera resumida, es posible un desarrollo personal y social saludable,siempre y cuando se reciba atención, afecto y apoyo durante la niñez y adolescencia.
Fuentes:
Bilbao, A. (2015). El cerebro de los niños explicado a los padres. Plataforma Editorial.
Senaju. (s.f). Reencuentro personal. Lima
Minedu. (2016). Currículo Nacional de la Educación Básica. Lima.
https://open.spotify.com/episode/0C8Fnhxqw75GAbSqrT961Q
Excelente contenido para los padres de familia, este tipo de temas deben ser abordados mas seguido, son muy útiles.
ResponderEliminarSin duda todo padre de familia debe conocer esta valiosa información.
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